Descubriendo, que es gerundio
SINOPSIS
De madrugada, en un muelle envuelto en la bruma y bajo la luz de la luna, Cele espera. No espera un pesquero ni un mercante; espera un barco que la lleve a buscar “tierras aún sin descubrir”. A su lado, protector y escéptico a partes iguales aparece Terio, su padre, intentando acompañarla en ese pálpito que mezcla valentía, miedo y deseo de volar.
Entre maletas que pesan demasiado, cañas de pescar sin cebo y gominolas, padre e hija emprenderán el viaje más importante de sus vidas sin moverse del sitio. Un viaje que habla del deseo urgente de crecer y explorar, y del vértigo de aceptar que una parte de ti comience a usar su propia brújula para encontrarse.
“Descubriendo, que es gerundio” es una oda a la imaginación, al salto hacia lo desconocido y al amor incondicional. Una historia tierna y divertida donde ambos descubren que, a veces, el mayor tesoro no está en una isla remota, sino en los recuerdos compartidos y en la mano que sostiene la tuya.
LA HISTORIA (EL PROYECTO): “El descubrimiento es real”
Esta obra nos habla de la valentía necesaria para soñar y del vínculo inquebrantable entre dos personas. Pero en este montaje, la realidad supera y eleva a la ficción.
Este proyecto nace de un deseo vital: el de un padre, Álvaro, y su hija, Lucía (11 años), de compartir escenario profesionalmente. No tenemos que actuar la complicidad, ni fingir la confianza, ni construir la química desde cero; todo eso ya lo traemos de casa.
Ver a un padre y a una hija jugando a ser Cele y Terio aporta a la obra una capa de verdad y ternura imposible de replicar. Es una reivindicación del tiempo compartido, del juego entre generaciones y de la pasión por el teatro transmitida en primera persona. Para nosotros, "descubrir" es esto: subirnos juntos al escenario y contar esta historia mirándonos a los ojos y recordar que crecer —tanto para hijos como para padres— siempre es una aventura compartida.